Evocadora, por cierto. A mí, particularmente, me motivan los juegos de espejos, los que se dan en circunstancias como las de la foto, cuando uno se mira en la ventanilla del colectivo y se percibe como en el aire, superpuesto, como en un aleph, el cuerpo de uno reflejado en el espacio exterior que se pierde y renueva permanentemente. Una tele, en un bar, una tele en lo alto en en bar de puertas de vidrio, que se ve tanto en la tele física, como en el vidrio, sobre la vereda. Gracias por abrir este espacio. Pasame en privado clave para ingresar así me hago parte. Un abrazo. Hasta nuestro espacio físico mañana en La Campana. Gisela
Evocadora, por cierto. A mí, particularmente, me motivan los juegos de espejos, los que se dan en circunstancias como las de la foto, cuando uno se mira en la ventanilla del colectivo y se percibe como en el aire, superpuesto, como en un aleph, el cuerpo de uno reflejado en el espacio exterior que se pierde y renueva permanentemente. Una tele, en un bar, una tele en lo alto en en bar de puertas de vidrio, que se ve tanto en la tele física, como en el vidrio, sobre la vereda. Gracias por abrir este espacio. Pasame en privado clave para ingresar así me hago parte. Un abrazo. Hasta nuestro espacio físico mañana en La Campana. Gisela
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